Curiosa narración en el fichero de ayuda de un programa para Linux

Escrito por: Álvaro Martinez Majado

30 de Julio del 2008

Una impresoraSegún recoge la web de promoción de noticias Menéame, a través de un blog llamado fsckin w/ linux, el equipo que desarrolla el programa gnome-cups-manager ha decidido hacer su fichero de ayuda un poco más interesante.

La verdad es que estos archivos no suelen serlo demasiado. Es conocida la famosa broma que dice «Los readme.txt son para cobardes, ¡ejecuta!» haciendo referencia a que nadie suele leer este tipo de instrucciones (ficheros que suelen llevar por nombre README o readme.txt) y la mayoría de gente pasa a ejecutar el programa directamente sin leerlos.

Sin embargo, el fichero README de gnome-cups-manager es distinto. gnome-cups-manager es un programa que permite configurar una impresora mediante una interfaz gráfica. Esta explicación es pertinente puesto que los programadores decidieron incluir un cuento, una historia breve sobre la soledad de una impresiora, en lugar de empezar directamente con las aburridas instrucciones. La que sigue es la traducción libre al castellano que ha hecho el participante que firma tribal en el portal Menéame de la esta historia:

Érase una vez una impresora que vivía en el bosque. Ésta era una impresora solitaria porque nadie sabía cómo configurarla. Esperaba y esperaba a alguien con quien jugar.

Un día, el viento pasó por la cabaña de la impresora. “Whoosh”, dijo el viento. La impresora se entusiasmó. ¡Quizás el viento sería su amigo!

“¿Serás mi amigo?”, preguntó la impresora.

“Whoosh”, dijo el viento.

“¿Qué significa eso?”, preguntó de nuevo.

“Whoosh”, dijo el viento y se fue.

La impresora estaba confundida. Pasó el resto del día pensando y atascando papel (esto es lo que hacen las pequeñas impresoras cuando están confusas)

Al día siguiente hubo una tormenta. La lluvia caía, oscureciendo el cielo matinal y destruyendo el jardin de la impresora. La pequeña impresora estaba disgustada: “¿Por qué son así conmigo?”, preguntó.

“Pitter Patter, Pitter Patter,” dijo la lluvia.

“¿Serás mi amiga?”, preguntó tímidamente la impresora.

“Pitter Patter, Pitter Patter,” dijo la lluvia, entonces se fue y salió el Sol.

La impresora estaba triste. Pasó el resto del día sollozando y parpadeando sus luces crípticamente (esto es lo que hacen las pequeñas impresoras cuando están tristes).

Entonces un día, una niña tropezó con la impresora en el bosque. La impresora miró esta curiosa escena. No sabía qué pensar.

La niña la miró. “¿Serás mi amiga?”, preguntó.

“Sí”, dijo la impresora.

“¿Cómo te llamas?”, preguntó la niña.

“HP 4100TN”, contestó la impresora.

“Yo me llamo gnome-cups-manager”, dijo la niña.

La impresora fue feliz. Pasó el resto del día jugando e imprimiendo documentos, que es lo que hace felices a las pequeñas impresoras.

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