Si, vamos que es viernes y nos merecemos un poco de amarillismo en el titular del post.

El caso es que este día me entero que la empresa Foxconn, de la que se habían suicidado algunos de sus empleados hace unos meses debido a la presión laboral, ha decidido lavar su buen nombre abriendo una nueva planta de ensamblaje en donde la previsión es contratar al menos 200 000 personas que podrían llegar a producir no menos de 200.000 iPhones por día –vaya que Apple piensa en grande—
Esta nueva planta de ensamblaje estará ubicada en la ciudad de Henan y según se dice se llamara, Pingzhen, haciendo alusión a un estado de paz mental y emocional –en verdad dudo lo de la paz si quieren que cada día un empleado arme un iPhone de Apple—
La planta tendrá un costo estimado de 100 millones de dólares y deberá ser terminada en el plazo de un año a partir de este 20 de agosto que es la fecha de inicio de la construcción.


