Las enmiendas-torpedo se han aprobado, pero la última palabra no está dicha
Al final ha pasado. Una serie de enmiendas, dispuestas en la directiva europea de Telecomunicaciones casi de forma «oculta» (así lo han denominado varios medios y blogs), han sido aprobadas en el Comité de Mercado Interno y Protección del Consumidor.
La voz de alarma la dieron la semana pasada los activistas de un grupo llamado La Quadrature du Net. Ellos fueron los que apuntaron el peligro que entrañaban tres enmiendas, llamadas H1, H2 y H3. La primera de ellas permite a los gobiernos comunitarios poner en marcha restricciones para lo que consideren «contenido ilícito» en la red; la segunda, pretende establecer unos nexos de unión entre los proveedores de servicio y la industria de los contenidos que los activistas consideraron muy sospechosos; y, la última, obliga a los proveedores de servicio a advertir por correo electrónico a los usuarios que descarguen contenido considerado ilícito.
Ello se traduce, como indica el sitio de noticias Kriptópolis, en que con la primera enmienda se podría restringir el tráfico P2P, burlando la neutralidad en la red; con la segunda, las sociedades de gestión de derechos de autor podrían establecer a los proveedores de servicio qué es lícito y qué no no es; y, con la tercera, se produciría el aviso a los usuarios que usaran programas P2P como el eMule para descargar los contenidos que las entidades de derechos de autor hayan marcado.
Estas enmiendas se votaron ayer día 7. Hoy, todo han sido lamentos. Kriptópolis califica el voto favorable como «un paso más hacia el fin de la internet libre»; Barrapunto recoge la noticia, advierte que el voto a favor rozó la unanimidad y da muchísima información y enlaces al respecto; y Juan Varela firma un buen análisis de la situación en Público, El fin de la inocencia, utilizando citas del texto Declaración de Independencia del Ciberespacio de John Perry Barlow para defender sus tesis.
A pesar de los lamentos, no está todo perdido. La última palabra no está dicha. Aún tiene que pronunciarse el Pleno del Parlamento Europeo y no lo ha hecho. Lo hará a la vuelta de vacaciones, en setiembre. Con toda probabilidad en el tiempo que queda hasta la fecha veremos aparecer iniciativas para decantar el voto de los europarlamentarios hacia el no a estas enmiendas.
