Este singular pastel de chocolate y merengue se diferencia de cualquier otro pastel de cumpleaños gracias a la característica confeccionada por su creador Mike Cooper en se encargó de que fuera un pastel jugable con el motivo de celebración del cumpleaños de su pequeño hijo, el cual al parecer es un precoz fanático del juego de las aves enojadas. Además de la evidente decoración multicolor incluyendo a cerdos y pájaros como trata la temática del juego también es posible jugar con este incluyendo una catapulta para lanzar a los pájaros tal como se puede apreciar en cada uno de los niveles de este título.
Esto demuestra que la gastronomía y la tecnología en este caso puntual de los videojuegos pueden complementarse de forma bastante original gracias al ingenio de usuarios que demuestran su fanatismo por diferentes títulos realizando verdaderas obras de arte que lamentablemente llegarán a su fin al momento de ser consumidas como cualquier otro pastel convencional.



