Este nuevo prototipo, denominado como Ferdinand Posche, es una réplica del popular modelo 911 de la marca Porsche que pesa menos de 100 kilos y cuenta con una serie de funciones sumamente innovadoras.
Fabricado con barras de aluminio, carrocería de goma y una cubierta de papel metálico, el vehículo se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Linz, en Austria.
Cuenta con dos asientos en su interior y un par de pedales respectivos para hacerlo rodar, con una socio interior muy amplio no deja de ser una réplica bien construida pero netamente anecdótica de los modelos de la marca de lujo.


